Revista MadridistaReal
·3 avril 2025
La anomalía que acompaña al Real Madrid

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·3 avril 2025
Con el pebetero encendido en las tres competiciones y con el sueño de recolectar un triplete nunca antes visto en la sala de trofeo del coliseo de La Castellana, el Real Madrid atesora varios problemas. Muchos lunares. Más allá de la abulia del plantel madridista en determinados partidos -en los que camina al borde del precipicio-, el principal debe que toca la fibra de la afición blanca viene en su propio área.
En ese coto, los hombres de Carlo Ancelotti no están descifrando la clave para echar el cerrojo. Cualquier rival encuentra el fruto. El premio. Al menos, en la presente temporada. De hecho, tras 50 encuentros disputados, el Madrid ha recibido un total de 59 tantos entre todos los torneos. Unos guarismos que provocan que el conjunto capitalino tenga que hacer labores de funambulista en la mayoría de compromisos.
No hay que rebuscar apenas en el cajón para avistar esa rareza en la portería. En la visita de la Real Sociedad al Santiago Bernabéu, el bloque de las 15 Copas de Europa dormitó y, por ende, le asestaron más de un golpe en el mentón. Las cuatro dianas foráneas terminaron regenerando a un Real Madrid que acabó traspasando la mística de la Champions a la Copa del Rey. Así que Carletto, al final, se salvó de la quema. Sobrevive a cualquier escaramuza. Espíritu de guerrero.
De todos modos, los blancos saben que deben solventar con celeridad el asunto de los goles encajados. El dato (de las casi seis decenas de tantos en contra) se sale del carril. Tanto que, atendiendo a los clubes de LaLiga EA Sports, solo el Real Valladolid, cuadro despeñado en el primer escalafón del fútbol español, ha recogido más balones de las redes (71) que el Real Madrid.
Por ello mismo, si la entidad madrileña quiere poner el broche al curso con entorchados, la tendencia necesita un cambio. Un giro de timón. Los estiletes en los metros definitorios (sobre todo Mbappé y Bellingham) causan estragos a los contrincantes, pero el aspecto defensivo está erosionando a un Madrid que ya pone la mira en los duelos ante Valencia y Arsenal. Dos duelos de chaqué. Exámenes laboriosos.